jueves, 8 de noviembre de 2012

Análisis de Mariano Rajoy


Podemos observar que Mariano Rajoy tiene un marco medio, en el que las zonas en expansión son la superior y la inferior, que corresponden con la zona cerebral y la zona instintiva. Se puede ver cómo esta zona instintiva era más importante en la infancia. La zona media, la encargada de los afectos no está muy pronunciada, pero dado el tamaño de la nariz y su carnosidad, las emociones se mostraran con la facilidad para el contacto con los demás. También se puede ver cómo los ojos están en ligera atonía, lo que le confiere facilidad de asimilación de las ideas. La boca está más bien cerrada y los labios tienden a la fineza. De perfil se puede ver cómo la frente está ligeramente inclinada y el mentón está presente. Estos dos rasgos le dan capacidad de decisión, en momentos que hace falta.
            De ello se deduce que es un buen gestor, como gerente de una empresa será muy adecuado ya que tendrá inteligencia para detectar los sectores de expansión, así cómo sentido de lo concreto para aplicar todas las ideas de negocio adecuadas. A la vez tiene un buen sentido del ahorro, tanto a nivel económico cómo a nivel energético, se sabe dosificar. Si bien tiene facilidad para la asimilación de ideas, tiene cierta rigidez para su aceptación. Una dificultad para él es saber delegar, también se refleja en su actitud de ayuda, este aspecto le cuesta aunque para acercase a los demás tiene facilidad. Es alguien que tiene facilidad para tomar decisiones, tanto en el aspecto intelectual cómo en el aspecto concreto.

            Para concretar se puede decir que es alguien que administra bien los recursos, tiene facilidad para hablar con las personas y toma las decisiones de forma rápida y hábil, bajo criterios de gestión. 

jueves, 1 de noviembre de 2012

Timidez inducida y manipulación




"Información es poder". Esta frase ha adquirido caracteres de dogma en el seno de las organizaciones. No obstante parece no haber sido comprendida en todo su incómodo significado.

El concepto de desinformación inducida refiere el desequilibrio entre las dosis de información que poseen los distintos sujetos que forman parte de un grupo. Una persona puede ser dominada si su monto de información se encuentra por debajo de lo que el resto del grupo comparte.

Resulta interesante que el bajo nivel de información en un contexto social tiene poco que ver con la inteligencia de la víctima, su capacidad económica o su sexo, entre otras muchas variables. En una pandilla de adolescentes, la persona que lidera el grupo puede imponer que se oculte a una o varias personas información sensible (por ejemplo, la consecución de unas invitaciones para un espectáculo o la hora y lugar de una cita). De forma similar, en una gran organización, un sujeto con poder suficiente puede no solamente ocultar, sino suministrar información falsa a otra persona (y en ocasiones a todo un departamento) de cuáles son las herramientas para alcanzar determinados objetivos... ¡e incluso de cuáles son esos mismos objetivos!

Al no conocer el funcionamiento de las reglas, formales o informales dentro de una organización, el sujeto se ve obligado o bien a actuar a ciegas, o bien a abstenerse de actuar de ningún modo. El resultado siempre consistirá en que es "apartado del grupo", pasando a ocupar un rango de dominado, bajo la presión dominante de la persona o grupo que conoce dichas reglas.

La ruta de la Timidez Inducida sigue este proceso:


1. La víctima desinformada comete errores, pero no se siente especialmente amenazada por ello.
2. Los efectos de la dominación ajena empiezan a ser reconocibles por la víctima. De aquí  pueden derivarse dos caminos alternativos:

                   2A) La víctima se rebela y fuerza a los dominadores potenciales a que reconozcan sus maniobras de ocultación.
                   2B) La víctima se adapta.
Es obvio que no en todos los casos la ruta 2A soluciona el problema... pero el problema no se soluciona a través de la ruta 2B en ningún caso.
3. Si la ruta elegida (o forzada a elegir) es la 2B, se iniciará un rápido subproceso en dos pasos:

1º) El sujeto echará la culpa a los otros y 2º) El sujeto empezará a echarse la culpa a sí mismo por no ser capaz de solucionar el escenario adverso en el que se encuentra.


A partir de ese momento, se comportará de forma descentrada, inhibida y por lo tanto tímida. El DRAE describe al tímido como "medroso", "encogido" y "falto de ánimo". Evidentemente., ¿De qué otra forma podría comportarse encontrándose a diario entre tinieblas?

Recordemos siempre que en el paso 2A reside la única opción posible de salir a la luz y, parafraseando al DRAE, "desencongerse"..

Enfoque estratégico de la entrevista de trabajo


Está bien pensar en lo que uno quiere cuando va a una entrevista de trabajo, pero está mucho mejor tener en cuenta qué es lo que necesita el entrevistador. En este video de 2 minutos de duración se invita al mantenimiento de una actitud inteligente y orientada hacia el objetivo que desea alcanzar la persona candidata.

martes, 30 de octubre de 2012

Tres mitos sobre las reuniones de trabajo



1. Las reuniones son un  buen método para aportar ideas en común. 

FALSO. Para muchas personas son una fuente de estrés. Las personas más creativas aguardan con ansiedad el momento de exponer sus ideas, pero mientras tanto no escuchan a los demás. Los cronófagos (participantes que acaparan el tiempo improvisando mientras hablan) generan malestar y bloquean la aportación de ideas.

2. Las reuniones permiten que la gente se conozca mejor entre sí. 

FALSO. La gente trata de mostrar su mejor perfil. O de ocultarlo. Están más pendientes de su aparición escénica que de influir en los oyentes.

3. Lo más importante es poder contar con un moderador competente. 

FALSO. Un moderador con exceso de visibilidad contamina la comunicación intergrupal. Un moderador que aplica con rigor lo que ha aprendido en los cursos de dirección de reuniones es un killer para la creatividad y la espontaneidad. La formación prioritaria no es la de de los moderadores y supuestos líderes, sino de la de los participantes.


"La fe inquebrantable en las tormentas de ideas colectivas se basa en la creencia de que en grupo afloran más y mejores ideas que en soledad. Nosotros hemos comprobado una y otra vez que la mayoría de los participantes en los experimentos colectivos e individuales también están convencidos de ello, a pesar de que una visión objetiva del asunto demuestra que el el resultado es el contrario".(1)

(1)Reflexión en Grupo. Mente y Cerebro, octubre de 2003. Wolfang Stroebe (catedrático de Psicología Social. Universidad de Utrecht) y Bernard Nijstad (investigador en el departamento de Psicología Organizativa de la Universidad de Amsterdam).

domingo, 28 de octubre de 2012

Estrés y sufrimiento. Cómo conseguir estar a salvo del desastre.

Los siguientes esquemas describen gráficamente distintas etapas en el desarrollo de situaciones estresantes. Cada esquema es una "instantánea" en un momento dado del proceso. Se trata de escenarios que pueden darse tanto en un hospital como en el ejército, una escuela, la familia o cualquier otro entorno de interacción humana bajo condiciones estresantes.



1. El esquema de arriba muestra globalmente los factores básicos concernidos con el proceso de evolución del estrés: 1)La cantidad de estrés propiamente dicho, 2)La ignorancia de las causas que estan generando el estrés, 3) La conciencia de que realmente está teniendo lugar un espisodio estresante y 4)el sufrimiento que el estrés puede llegar a general en la víctima. Obsérvese que, según mi teoría, el estrés y el sufrimiento son niveles distintos, es decir, que no todo estrés tiene por qué generar necesariamente sufrimiento, aunque es lo que con más frecuencia sucede, dependiendo de la actitud del sujeto, como se verá a continuación.



2. Ahora vemos que en la línea base del tiempo se ha generado cierto nivel de estrés (área en color negro), pero debido a su todavía escasa cantidad, el sujeto no toma conciencia de la situación y tampoco siente la necesidad de ignorar las causas.



3. Lo normal en una persona sana es que, habiendo aumentado el estrés, empiece a tomar conciencia de la situación al mismo al mismo tiempo que se aplicará a averiguar las causas que lo producen, sin lo cual, sus posibilidades de controlar el estrés se verían reducidas.




4. Sin embargo, una persona a la que llamaremos "no reactiva", es decir, con tendencia a la pasividad o bien a fantasear, ignorará las causas y no planteará soluciones, con lo cual suceden dos cosas: el Sufrimiento (área roja) comienza a adquirir protagonismo. Es justo en ese momento cuando estrés y sufrimiento se relacionan entre sí. El otro acontecimiento que tiene lugar es que el nivel al que hasta este momento habíamos denominado "conciencia" pasa a convertirse en una rutina, es decir, se convierte en una cadena de episodios cotidianos y repetitivos (es lo que tiene lugar en los escenarios de acoso, familiares, escolares, laborales, etcétera).






5. Se llega a un momento en que el conocimiento de las causas generadoras del estrés desaparecen y el sujeto se convierte en una víctima sufriente. La zona anaranjada de la derecha muestra la recurrencia de los acontecimientos generadores del estrés, los cuales por supuesto pasan inadvertidos al sujeto.


6. Este esquema representa una última fase del proceso, realmente dramática: aunque ya no haya causas del estrés, la víctima se ha habituado a sufrir sin pensar, interpretando todo lo que le sucede como algo "natural". Este es el punto de partida de la falta de control sobre la propia vida y el automenosprecio .

Como se ha podido observar, la clave no consiste en "solucionar el estrés", sino en reaccionar a tiempo, es decir, actuar en los momento que representan los pasos números 2 y 3 de esta secuencia.

La principal herramienta para la neutralización del estrés no es ni la inteligencia ni el poder, sino la aplicación de la autoestima, la cual no puede darse sin la aplicación de la necesaria objetividad, aunque, tal como hemos visto,hay que hacerlo al principio del episodio estresante, ya que el criterio se va desvaneciendo a medida que se permite que el estrés aumente y que el sufrimiento haga acto de presencia.