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miércoles, 17 de abril de 2013

Colaboración, confrontación, indiferencia.

Non paranda nobis solum, sed fruenda etiam sapientia est.

("No basta con alcanzar la sabiduría, también hay que servirse de ella".
 Cicerón, De Finibus, 1, 1, 3.  Traducción de Neus Galí).


Este post es el quinto de una serie prevista de 15 entregas (tres por semana) que trata acerca del proceso de una joven de 24 años en su empeño por ser feliz. El morfopsicólogo Àlex Martínez Miralpeix y el consultor de comunicación Jose Hermida acompañarán a María a lo largo de la experiencia. Los nombres y lugares se han adaptado a la narración para preservar la intimidad del personaje real.

RESUMEN DE LO PUBLICADO:

Entrega 1.  "ME VA MAL CON LOS CHICOS"(pulsar AQUÍ para ir al primer capítulo).  
Entrega 2.  "¡QUIERO SEDUCIR A QUIEN YO QUIERA" (pulsar AQUÍ  para ir al segundo capítulo). 
Entrega 3.  "LO QUE DICE TU ROSTRO Y LO QUE TÚ CREES QUE DICE" (pulsar AQUÍ  para ir al tercer capítulo).
Entrega 4.  "USO, ABUSO Y DESUSO DE LAS EMOCIONES" (pulsar AQUÍ  para ir al cuarto capítulo).
 
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Pedro Calderón de la Barca publicó en 1655 El gran teatro del mundo. Calderón se anticipaba con su obra en tres siglos a las técnicas actuales de la denominada proyección de la imagen personal o marketing personal. La idea central de Calderón consistía en que la vida humana es como un teatro donde cada persona representa un determinado papel. La novedad de la morfocomunicación que aplicamos en Morfocom va más allá: la efectividad de un papel ante el público depende del escenario en el que lo sitúes. Para ello necesitas dos herramientas: una, el saber quién eres, y dos, ver lo que realmente tiene lugar a tu alrededor.

Da igual si la actriz o el actor se saben de memoria el texto del libreto: si no son conscientes del entorno en el que la palabras, gestos o acciones tienen lugar... no sólo el público no se emocionará, sino que, en el mejor de los casos, se levantará de sus butacas y se largará del teatro, sino que en el peor... le prenderá fuego al local. Es decir, pasará de ti.

En el post anterior (Uso, abuso y desuso de las emocionesi) habíamos anticipado algo en este sentido, pero ahora, lo que queremos compartir con todos vosotros es la importancia de saber qué es lo que realmente está teniendo lugar a tu alrededor.

Recordaréis que en ese post Mario había defendido no sólo la dignidad de su sexo, sino que se había compadecido del comportamiento de la persona que le había ofendido en público; más aún, lo había defendido delante de quienes, supuestamente en broma (o más bien debido a su falta de sensibilidad) se habían burlado, en una reprobable actitud temeraria, de su orientación sexual. Es decir, Mario se había comportado de acuerdo con un escenario de colaboración con quienes, en el marco de ese teatro, lo había ofendido, tanto a él como al otro, escenario que se denomina amistad. Debido a la ingenuidad de los espectadores de la escena, estos habían transformado el escenario de colaboracion en uno de confrontación inicial. Cuando Mario rechaza el menosprecio del que es víctima (que no hubiese tenido lugar, evidentemente, si los espectadores hubiesen mostrado una mayor agudeza), se ve afectado emocionalmente, y como tal, actúa... ¡y ése es precisamente el momento en el que María da rienda suelta a su violencia verbal! 
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Tras ese descontrol de los mensajes por parte de María, ésta entra una frenética montaña rusa emocional que, en efecto, termina por fulminar toda esperanza de felicidad.

Hay un viejo dicho que asegura el que si no sabes hacia dónde vas, terminarás por llegar a un sitio que posiblemente no te guste.

En morfocomunicacion decimos: "Si no sabes dónde estás, no llegarás a ningún sitio".

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 Precisamente por eso nos propusimos entrenar a María para que supiese en todo momento dónde se encontraba. Y la tarea no resultó nada fácil.

A partir de la próxima entrega empezaremos a saber por qué.

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lunes, 15 de abril de 2013

Uso, abuso y desuso de las emociones

Ipsa felicitas, nisi temperatur, premit.

("La felicidad, si no se modera, se destruye a sí misma".
 Séneca, Epístolas 74, 18.  Traducción de Neus Galí).


Este post es el cuartode una serie prevista de 15 entregas (tres por semana) que trata acerca del proceso de una joven de 24 años en su empeño por ser feliz. El morfopsicólogo Àlex Martínez Miralpeix y el consultor de comunicación Jose Hermida acompañarán a María a lo largo de la experiencia. Los nombres y lugares se han adaptado a la narración para preservar la intimidad del personaje real.

RESUMEN DE LO PUBLICADO:

Entrega 1.  "ME VA MAL CON LOS CHICOS"(pulsar AQUÍ para ir al primer capítulo).  
Entrega 2.  "¡QUIERO SEDUCIR A QUIEN YO QUIERA" (pulsar AQUÍ  para ir al segundo capítulo). 
Entrega 3.  "LO QUE DICE TU ROSTRO Y LO QUE TÚ CREES QUE DICE" (pulsar AQUÍ  para ir al tercer capítulo).
 
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La felicidad, como el éxito, resultan conceptos difíciles de compartir, entre otras razones, porque para cada persona se ven vinculados con emociones que difieren mucho entre sí. Sin embargo, con la tristeza y el fracaso la cosa cambia: la soledad o el desengaño se pueden transmitir con suma facilidad. La maravillosa emoción de volar en parapente y aterrizar en lo alto del Montblanc equivale al éxtasis para un deportista, pero para otras personas puede significar ni más ni menos que una experiencia terrorífica. Resulta sorprendente cómo la gente deja de prestar oídos cuando nuestro primer mensaje sugiere el contexto "tengo un problema; cuando eso sucede,  el cerebro de la otra persona elabora el borrador de un mensaje del tipo:

- ¿Un problema? ¿A quién le interesa tu problema? ¡Yo sí que tengo problemas!
 
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En el primer mensaje que nos había enviado a Morfocom, María nos contaba que parecía sentirse atraída hacia un muchacho al que llamaremos Mario, con respecto al cual decía sentirse atraída. A tal efecto narraba un episodio que había tenido lugar en una reunión juvenil entre Mario y otro chico. A grandes rasgos, lo que había sucedido era que el otro chico había invadido el área personal de Mario con un intento de tocamiento y besuqueo, que fue rechazado con calma y elegancia por parte del acosado, sin perder la compostura en ningún momento. A partir de esas circunstancia se creó una situación confusa: María menciona que le habían llegado rumores acerca de la orientación sexual de Mario y aporta un no poco significativo detalle: los presentes insinúan esa circunstancia y Mario se lo reprocha, según la narración de María, mostrando entereza y autocontrol.

A partir de ahí, el lenguaje de María revienta en efracciones verbales que expresan sus propias emociones con locuciones tales como "darle una hostia por hablarme así", "tengo tu tamaño y tu fuerza y te doy una hostia", o bien poniendo de manifiesto su opinión acerca del interlocutor pretendidamente amado de forma directísima: "te has comportado como un gilipollas", para terminar reprochando al objeto de su deseo que "su sentido del humor es un poco soez". 

Sin duda alguna, podemos preguntarnos cómo sería posible seducir a nadie en medio de semejante ceremonia de la confusión. Era evidente que María necesitaba poner en orden sus pensamientos y sus sentimientos, o de lo contrario se quedaría anclada en el recurso a los estallidos primarios cuando no fuese capaz de identificar con mayor precisión la verdadera naturaleza de los actos de los demás, sin lo cual, jamás podría comprender los suyo propios. Necesitaba algún referente teórico que le facilitase el acceso a la comprensión de los escenarios en los que su vida se desenvolvía.
 
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 En el terreno de la comunicación humana, las emociones cumplen más funciones que las de manifestarse a sí mismas: 

- Sirven para encuadrar la intención del interlocutor (colaboración, confrontación o indiferencia).
- Sirven para identificar nuestra propia intención (colaboración, confrontación o indiferencia).
- Sirven para precisar el método que vamos a seguir para conseguir nuestros objetivos a corto y largo plazo (colaboración, confrontación o indiferencia).

Las tres utilidades anteriores, ciertamente beneficiosas, se ven desvanecidas tanto cuando se da rienda suelta a las propias emociones como cuando se las somete a un férreo control. La única respuesta es: EQUILIBRIO.

Por eso es por lo que precisamente el siguiente post se titulará Colaboración, Confrontación, Indiferencia... aunque perfectamente podría titularse: ¿Se puede saber qué demonios estoy haciendo sin darme cuenta de que lo hago?

Pero este título alternativo nos quedaba demasiado largo.
 
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sábado, 13 de abril de 2013

Lo que dice tu rostro y lo que tú crees que dice.



Este post es el tercero de una serie prevista de 15 entregas (tres por semana) que trata acerca del proceso de una joven de 24 años en su empeño por ser feliz. El morfopsicólogo Àlex Martínez Miralpeix y el consultor de comunicación Jose Hermida acompañarán a María a lo largo de la experiencia. Los nombres y lugares se han adaptado a la narración para preservar la intimidad del personaje real.

RESUMEN DE LO PUBLICADO:

Entrega 1.  "ME VA MAL CON LOS CHICOS"(pulsar AQUÍ para ir al primer capítulo).  
Entrega 2.  "¡QUIERO SEDUCIR A QUIEN YO QUIERA" (pulsar AQUÍ  para ir al segundo capítulo). 
 
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Tal como habían acordado Jose y Àlex, éste se encargaría de hacer el análisis morfopsicológico de María. En la entrega anterior ya se ha explicado en qué consiste este análisis. Hoy añadiremos que Àlex, como morfopsicólogo, se ocupa de la identificación de los rasgos fisiognómicos y de su relación con el carácter, sentimientos, acciones e ideas que la persona posee, experimenta, pone en práctica o crea. Por su parte, Jose analiza cómo esa persona se comunica con los demás, algo que incluye la construcción de sus mensajes, si los planifica o no, si se plantea un objetivo concreto en cada interacción con otras personas o bien se deja llevar por las circunstancias.

Es importante señalar que Àlex y Jose tienen el acuerdo de hacer sus respectivos informes por separado, a fin de que la opinión de uno no contamine o sesgue la del otro. Curiosamente, los contenidos de los informes son prácticamente idénticos, salvo muy raras excepciones*. Una vez ambos han concluido la parte que les corresponden, se intercambian los informes y se analizan.

Pues bien,  éste fue el análisis morfopsicológico de María que Àlex elaboró:



El marco del rostro es retraído por lo que mostrará tendencia a la selección más que a la apertura y cierta inseguridad en la relación con los demás. La zona más desarrollada es la zona afectiva por lo que las emociones y afectos serán relevantes en su vida, serán el elemento que forma su toma de decisión.  Además los pómulos están elevados por lo que  estos sentimientos son idealistas, por lo que siempre mostrará una tendencia a idealizar aquellas acciones o personas en las que intervengan las emociones. Otro rasgo muy importante en la zona afectiva es la nariz, de ella podemos ver como es más bien corta lo que indica que la resonancia de las emociones en el momento en el que se viven es importante. A la vez los orificios son reducidos lo que nos indica una gran selectividad en su círculo íntimo. No todo el mundo va a entrar en su corazón pero quien entre va a estar durante mucho tiempo. Además la nariz está proyectada y ligeramente elevada, lo que vuelve a confirmar que sus afectos la guían para conocer a otras personas, tiene un deseo muy grande de conocer a otras personas pero tiene una autocensura importante, se controla con el contacto en los primeros encuentros, aquellos a quien no tiene confianza. La zona cerebral es redondeada, y además los ojos son grandes, ligeramente expuestos y tónicos. Tiene una gran capacidad para imaginar situaciones ideales ensoñadas, pero le cuesta concretarlas, están algo alejadas de la realidad. En este sentido esta zona está en consonancia con la zona afectiva que también muestra capacidad de idealización. La zona instintiva nos informa de cómo se concretan las relaciones y los aspectos más materiales. Podemos ver un contraste entre ambas mejillas, mientras que en el lado derecho es plano-ondulado, lo que da más flexibilidad con las personas de su círculo más externo (suponiendo que sea diestra).  En contraste vemos que su mejilla derecha tiene cambios abruptos en la forma, lo que confiere un sentir apasionado, controvertido y a veces radical con las personas de su círculo íntimo. Ello nos muestra una zona de conflicto por que los afectos son algo primordial en ella, tiende a idealizar y tener una relación cordial con las personas que no son allegadas, a la vez que tiene una necesidad de querer solo a una persona, pero una vez se consolida la relación puede mostrar cierta severidad. Otro aspecto un tanto conflictivo en la zona instintiva es la boca: hay una ligera asimetría en la expresión de la tonicidad, la comisura izquierda está más elevada que la derecha. Suponiendo que se ha realizado la fotografía con una expresión neutra esto nos muestra que su actividad sexual es más importante con su pareja fija y no tan propensa con las relaciones esporádicas. Lo que encajaría con su gran selectividad e idealización afectiva y con el apasionamiento con las personas de su círculo íntimo.


Tal y cómo se iría comprobando más adelante, el análisis había dado totalmene en el clavo. El informe que acabas de leer se envió a María, quien respondió casi inmediatamente:


"Llevo días mentalizándome porque sabía que me iba a pasar pero, aún así, me ha escocido que alguien me conozca y me defina mejor que yo misma (...) Creo que el análisis facial me ha clavado. O sea, totalmente de acuerdo con todo. Soy diestra y sí, efectivamente, soy mucho más intolerante/exigente con la gente a la que quiero que con la gente que "me da igual". No sé si será relevante o no para el caso pero creo que lo hago porque es mi forma de protegerme".

Lo sorprendente del párrafo anterior es que conocía a la perfeccion cuál era su problema... pero no era consciente de él. El problema de "los chicos" era una consecuencia de su forma de protegerse. Pero, ¿protegerse de qué?

Del concepto que tenía de sí misma. Pero eso ya lo veremos en otro momento.

Con relación a la pregunta "¿protegerse de qué?, un poeta podría responder: "de sus fantasmas" o bien, "de un pasado inconfesable" o bien "de sus circunstancias", etcétera. Desde el punto de vista de la morfocomunicación lo enfocamos de otra manera: no se trata más que de una cuestión técnica: María interpretaba como un escenario de agresión (de ahí lo de "protegerse") lo que no era sino  un escenario normal, y un escenario normal, a veces es agradable, a veces no lo es y a veces es un molesto aburrimiento. Así funciona ese asunto llamada vida.

¿Crees que eso sólo le pasa a María? Ni hablar. Las presiones externas (de la familia, de los amigos en los que nos hemos refugiado y nos consuelan pero no nos aportan el extra de energía para vivir en plenitud, de la publicidad en la tele, en la vallas, en las revistas, en Internet, donde sea) son atroces. María no lo estaba pasando bien, aunque aparentaba que lo estaba. No era la única.

No seamos hipócritas: nos pasa a muchos. O en el mejor de los casos, nos ha pasado.


***

A partir de la siguiente entrega asistiremos a una serie de episodios de intenso conflicto interior. A veces será caótico, a veces liberador, valiente, cobarde, equívoco, vulgar o trascendente. Pero nos aportará nuevos puntos de vista. Riqueza de al auténtica: la interior.

La grandeza de un ser humano, sea una mujer o un hombre, se manifiesta por su capacidad para aprender, construirse a sí mismo y por lo tanto, ser dueño de su propia vida. Y solamente puedes poseer tu propia vida cuando eres capaz de dirigirla.



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*Sólo tuvo lugar entre ambos una divergencia de opinión en cierta ocasión con relación a un tema muy específico sobre el sentido práctico de la forma de pensar del inventor del submarino, el catalán Narcís Monturiol.


(continuará).

miércoles, 10 de abril de 2013

¡Quiero seducir a quien yo quiera!



Este post es el segundo de una serie prevista en 15 entregas (tres por semana) que trata acerca del proceso de una joven de 24 años en su empeño por ser feliz. El morfopsicólogo Àlex Martínez Miralpeix y el consultor de comunicación Jose Hermida acompañarán a María a lo largo de la experiencia. Los nombres y lugares se han adaptado a la narración para preservar la intimidad del personaje real.

RESUMEN DE LO PUBLICADO:

Entrega 1.  "ME VA MAL CON LOS CHICOS"(pulsar AQUÍ para leer el primer capítulo). María solicita ayuda para gestionar de forma satisfactoria su relación con los hombres. Lo hace a través de un descomunal mensaje de 23 folios.  A Jose Hermida se le ocurre la idea de ayudarla mediante las técnicas de comunicacion interpersonal y de la morfopsicología y se lo propone a su socio el morfopsicólogo barcelonés Àlex Martínez Miralpeix.
 
***
Jose resumió a través del teléfono la idea del prioyecto aportando dos citas textuales seleccionadas del ciclópeo mensaje de María:

- Tiene veinticuatro años. Dice que "tiene una capacidad de observación sorprendente" y que posee el don de "anticiparse a todo y acertar en sus predicciones".
- Admirable -fue la respuesta de Àlex. Había una pizca y media de incredulidad en su tono.
- Sí. A mí también me gustaría tener ese don celestial -contestó Jose.

Un silencio de tres segundos y medio.

- ¿Y cuál es su problema, dadas tan valiosas aptitudes?
- Que no liga... bueno, que sí que liga, según dice, pero que no liga con quien quiere ligar.Aunque eso debe estar sucediéndole a algo más de mil millones de personas en este mismo instante a lo largo y ancho de todo el planeta; tal vez podríamos disminuir esa cifra en una unidad .
- No suena mal...

Àlex  ocupa el 5º lugar en el mundo en Speed Memory, una competición bienal de memorización numérica. Puede recordar una sucesión de 15 dígitos aleatorios que se le hayan mostrado durante... ¡un segundo! Además, es surfista y su afición es la de buscar lugares del mundo con Grandes Olas para viajar con ellas (o dentro de ellas). Por su parte, Jose ingresó en el club para superdotados Mensa en el año 2002, ha sido boxeador y vuela en parapente. Son dos tipos a quienes les gustan los retos.

- ¿Probamos a ver?
- Morfoanális, técnicas básicas de autoconocimiento y...
- Técnicas de seducción.

Silencio de tres segundos completos.

- Supongo que sólo si demuestra que merece recibir esas técnicas.
- Ok, sólo si demuestra que las merece.
- A por ello.
- Ok.
***

El siguiente paso fue proponer a María que se ofreciese como voluntaria para el experimento. Sería algo así como una especie de cursillo de comunicación interpersonal a lo largo de tres semanas.

Aceptó entusiasmada.

***

El entusiasmo no es un arma, pero tiene dos filos: uno frenético y otro decepcionante. ¿Sabéis de dónde viene la palabra "entusiasmo"? Del griego ενθουσιαμüς (enthousiasmós) que viene a significar algo parecido a: "lleva un dios dentro" y que era lo que las sibilas experimentaban cuando proclamaban sus profecías, de modo que lo podemos interpretar en su origen como "inspiración divina", pero que también lo puedes llamar ‘arrebato’, ‘éxtasis’, o... pérdida de control. Esa pérdida de control, cuando tiene lugar, anuncia la decepción, el desastre y el sufrimiento. ¿Qué filo del entusiasmo sería el que finalmente marcaría a María?

Ya Se vería. De momento, el punto de partida más razonable debería consistir en un análisis morfopsicológico de su rostro, del que se encargaría Àlex. La morfopsicología es una disciplina que te permite identificar los valores, capacidades y deficiencias de una persona a partir de la configuración de su rostro. Enviamos a María nuestra dirección de Internet http://www.morfocom.com/forms/form_adjt_03B/formulario.htmhttp://www.morfocom.com/forms/form_adjt_03B/formulario.htm Tendría que seguir las indicaciones que allí se encuentran para que nos enviase una serie de fotos con unos encuadres determinados. En función de lo que encontrásemos, la aventura seguiría.

O no.

(continuará).