martes, 23 de abril de 2013

Lo que María contestó a tu test del Desierto

Insperata accidunt magis saepe quam quae speres.

("Más a menudo sucede lo inesperado que lo que esperas".
Plauto, Mostellaria, 197.  Traducción de Neus Galí en la obra Aurea Dicta, prologada por el profesor Tierno Galván).


Este post es el noveno de una serie prevista de 15 entregas (tres por semana) que trata acerca del proceso de una joven de 24 años en su empeño por ser feliz. El morfopsicólogo Àlex Martínez Miralpeix y el consultor de comunicación Jose Hermida acompañarán a María a lo largo de la experiencia. Los nombres y lugares se han adaptado a la narración para preservar la intimidad del personaje real.

RESUMEN DE LO PUBLICADO:

Entrega 1.  "ME VA MAL CON LOS CHICOS"(pulsar AQUÍ para ir al primer capítulo).  
Entrega 2.  "¡QUIERO SEDUCIR A QUIEN YO QUIERA" (pulsar AQUÍ  para ir al segundo capítulo). 
Entrega 3.  "LO QUE DICE TU ROSTRO Y LO QUE TÚ CREES QUE DICE" (pulsar AQUÍ  para ir al tercer capítulo).
Entrega 4.  "USO, ABUSO Y DESUSO DE LAS EMOCIONES" (pulsar AQUÍ  para ir al cuarto capítulo).
Entrega 5.  "COLABORACIÓN, CONFRONTACIÓN, INDIFERENCIA" (pulsar AQUÍ  para ir al quinto capítulo).
Entrega 6.  "LO QUE DICES DESEAR Y LO QUE REALMENTE DESEAS" (pulsar AQUÍ  para ir al sexto capítulo).
 Entrega 7.  "EL TEST DEL DESIERTO" (pulsar AQUÍ  para ir al séptimo capítulo).
 Entrega 8.  "RESPUESTAS AL TEST DEL DESIERTO" (pulsar AQUÍ  para ir al octavo capítulo).



 
***
A continuación expondremos las respuestas de María al Test del Camello y el Desierto. Hemos modificado aquellos pasajes que podrían propiciar la identificación de personas reales próximas a su entorno (hay quinese están siguiendo el curso de esta serie y nos consta que un número no desdeñable de esas personas mantienen relación con la auténtica "María", cuanto menos a nivel virtual a través de las redes sociales).

Los lectores también observarán algunas expresiones algo subidas de tono, pero debe tenerse en cuenta que dichas expresiones se encuentran directamente vinculadas con las revelaciones propiciadas por el efecto de la Kokología, cuyo ingeniosa capacidad para desconectar al usuario de su rutinaria visión de las cosas, nos permite acceder a escenarios más intensos que lo que supondría simples entretenimientos).

Los lectores que hayan tenido, si no la osadía, sí por lo menos la paciencia de haberse autoaplicado el test cuya interpretación ahora nos ocupa, podrán comprobar en qué importante medida cada individuo, hombre o mujer, joven o de edad provecta, inteligente o limitado, seguro o susceptible a la intimidación, posee un mundo interior repleto de liberadoras revelaciones que más que probablemente no les redimirá de su pasado, pero les aportará visión para liderar su futuro. Hemos destacado nuestras anotaciones en color y subrayadas.


1. Dios, Bridget (porque le hubiese puesto ese  nombre al camello ), no puedo más. Casi no nos queda agua, tengo hambre, sueño y la arena pica; se me ha metido por todas partes y voy incomodísima. ¿En qué puñetera hora se me ocurriría a mí hacer este maldito viaje? ¿Crees que llegaremos algún día o moriremos aquí? Bueno, si morimos, al menos moriremos haciendo algo apasionante, ¿no? Pero vamos, tú tranquilo, no te desanimes. En el fondo yo estoy convencida de que antes o después llegaremos a algún lugar. No hay mal que cien años dure… Ahora no lo vemos claro porque la cosa está jodida pero yo creo que llegaremos porque no concibo que estemos haciendo este viaje para nada. De algo nos servirá… Algún día, en algún momento, llegaremos. ¿Qué final sería ése si no? ¿Dirán en las noticias que nos fuimos al desierto y no sobrevivimos? Nah; no me pega. Además, yo, todo lo que me propongo lo consigo. Ya te he contado la historia de Águila Roja y la del escritor Jose Hermida… Parecen chorradas pero ahí están. Se me ha metido entre ceja y ceja que vamos a disfrutar de este viaje y disfrutaremos; ya lo verás. Es cuestión de justicia (y de estadística), es decir, ya va tocando que me empiecen a pasar cosas buenas porque, como tarden mucho más en llegar, al karma no le queda vida pa compensarme. Va, no nos desanimemos. Y, si morimos aquí, ¡pues se acabó el sufrimiento! (Todo tiene su lado bueno). Sí, lo sé, mis amigos también me dicen que vivo en Felizonia pero mira, los problemas van a ser los mismos riamos o lloremos y, con buena disposición, siempre se consigue más así que, venga.

2. Si me decís [se refiere a Martínez Mirtalpeix y a Hermida] “lo que sucede”, deduzco que el hecho de que alguien haya llegado antes que yo es algo negativo… Vamos, que tiene que ser alguien a quien no me alegre de ver ahí, ¿no?
En ese caso, creo que sería [da un nombre y una referencia familiar]. No sé cómo lo hace pero parece que lo hace todo bien, la tía. Hemos pasado por tres fases en nuestra relación: al principio éramos amigas y todo lo que sentía por ella y por esa “perfección” era admiración; un ejemplo a seguir para mí. Luego la cagó, me decepcionó y me jodía que “fuera tan perfecta para todo” y que se me comparara siempre con ella (lo que al principio eran sugerencias que podían ayudarme a ser mejor: “claro, mira, si hicieras esto como Carmen, te iría mejor”. En esta segunda fase era todo desde la competitividad: “claro, mira, si hicieras esto como Carmen, te iría mejor”) . Ahora nos hemos “arreglado” y me produce bastante indiferencia todo lo que hace porque me he dado cuenta de que, durante todo ese tiempo, yo fui mejor persona que ella y no menos competente. Es muy eficiente a efectos prácticos pero yo también. Y ahora sé que la competición que teníamos nunca fue justa y que de ningún modo yo podía ganarla porque el juez era [nombre de otro familiar]. Incluso ahora, los criterios y el baremo por el que se nos mide a ambas siguen estando descompensados pero a mí ya me da igual porque yo ya no compito con nadie. Actualmente sigo pensando que es una mujer de bandera y muy capaz pero no con la misma admiración que le tenía al principio. Entonces, supongo que no me alegraría de verla (porque para mí, nuestra relación ya no es lo que era) y, aunque no le tengo envidia, creo que pensaría: joder, ya está ésta aquí. Es que está en todas las salsas, ¿eh? Y encima seguro que ha hecho el viaje sin despeinarse mientras yo le hablaba al puñetero camello. En fin, voy a preguntarle cómo coño lo ha hecho pa llegar antes… A ver si aprendo algo o si sólo ha tenido más ventaja que yo, como de costumbre.

3. Diooooos. Me siento genial. Satisfecha a más no poder. Sabía que llegaría; es que, ¡tenía que llegar! No podía ser de otra forma. Lo he pasado fatal pero aquí estoy y, de momento, no pienso preocuparme por nada. ¡A disfrutar!
*(Pero vamos, dadme dos días… Enseguida seguro que empiezo a darle vueltas a la cabeza).

4. Mi [nombre de otro familiar]. , está claro. ¿Pero qué haces? Aún es MI camello [la mayúscula es de la autora] y además quería despedirme de él en condiciones. ¿No puedes esperar a que lo deje donde lo tengo que dejar o preguntarme si te lo puedes llevar ya? [aporta alguna explicación más acerca de ese familiar].



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A lo largo del texto anterior se puede observar en qué medida son recurrentes los conceptos de "competición", "correcto", "incorrecto", "mejor" y "peor". El escenario es el de una lucha, ¿lo ven? Acuérdense de cómo en entregas anteriores hemos venido comentando la importancia de la identificación de escenarios de colaboración/confrontación/indiferencia. Si el "entrenamiento" de María, o el de usted, o el de cualquiera de nosotros, se ve compelido a reinterpretar el mundo BAJO UN ÚNICO PUNTO DE VISTA (en este caso el de la competición) su FORMA DE COMUNICAR no será libre, sino condicionada por la rutina anterior. Esto es aplicable a la gente dominante, sumisa o indiferente: todos ellos sufrirán, sin ningún género de dudas, pero sufrirán PORQUE NO SERÁN LIBRES PARA CONSTRUIR SUS PROPIOS MENSAJES. En otras palabras, se relacionarán inadecuadamente con sus semejantes, con indiferencia del sexo, la edad o las creencias de cada cual.

María ha tenido no sólo la gentileza, sino la elegante gallardía de mostrar al desnudo sus más íntimas percepciones.mostrándonos hasta qué punto las rutinas de comunicación (acostumbramos a comunicarnos con los demás a base de rutinas, no de creatividad ni de propósitos) constituían sus auténticos obstáculos de éxito social y, desgraciadamente, sus aceleradores de desconcierto y sufrimiento.

Apliquémonos el cuento: el camello, una vez cruzado el desierto, al garaje, y que otra persona se haga cargo de él (el subrayado, la letra negrita, el color y  la cursiva son nuestros).

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lunes, 22 de abril de 2013

Soluciones al Test del Desierto

Parce gaudere oportet et sensim queri, quod totam quod vitam miscet dolor et audium.

("Conviene alegrarse con moderación y lamentarse poco, pues la vida entera es una mezcla de placer y dolor".
Fedro, 4, 17, 9.  Traducción de Neus Galí en la obra Aurea Dicta, prologada por el profesor Tierno Galván).


Este post es el octavo de una serie prevista de 15 entregas (tres por semana) que trata acerca del proceso de una joven de 24 años en su empeño por ser feliz. El morfopsicólogo Àlex Martínez Miralpeix y el consultor de comunicación Jose Hermida acompañarán a María a lo largo de la experiencia. Los nombres y lugares se han adaptado a la narración para preservar la intimidad del personaje real.

RESUMEN DE LO PUBLICADO:

Entrega 1.  "ME VA MAL CON LOS CHICOS"(pulsar AQUÍ para ir al primer capítulo).  
Entrega 2.  "¡QUIERO SEDUCIR A QUIEN YO QUIERA" (pulsar AQUÍ  para ir al segundo capítulo). 
Entrega 3.  "LO QUE DICE TU ROSTRO Y LO QUE TÚ CREES QUE DICE" (pulsar AQUÍ  para ir al tercer capítulo).
Entrega 4.  "USO, ABUSO Y DESUSO DE LAS EMOCIONES" (pulsar AQUÍ  para ir al cuarto capítulo).
Entrega 5.  "COLABORACIÓN, CONFRONTACIÓN, INDIFERENCIA" (pulsar AQUÍ  para ir al quinto capítulo).
Entrega 6.  "LO QUE DICES DESEAR Y LO QUE REALMENTE DESEAS" (pulsar AQUÍ  para ir al sexto capítulo).
 Entrega 7.  "EL TEST DEL DESIERTO" (pulsar AQUÍ  para ir al séptimo capítulo).

 
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En el post anterior ("El Test del Desierto") tuvimos la ocasión de ofrecer a María un "viaje a su mundo interior" a través de un tan emocionante como agotador viaje a través del desierto del Sáhara. ¿Y tú? ¿También has hecho ese test o lo tienes pendiente? Si no los has hecho, no sigas leyendo por debajo de este párrafo, sino que lo mejor es que vayas al enlace que tienes más arriba (el titulado "EL TEST DEL DESIERTO") y que después de haberlo hecho vuelvas aquí para ver la interpretación (si lo haces al revés sólo tú serás la persona engañada, evidentemente).


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Estas son las soluciones del Test del Desierto:




El desierto simboliza el recorrido de tu vida (esa gran aventura “vacía” que tú vas a llenar de experiencias, sentimientos, compañías, soledades, victorias y derrotas). El “final del viaje” en realidad no es tal, sino el ”principio” de una más de las sucesivas “vidas” que se abrirán ante ti, cada vez que llegue el momento de “despedirte” de alguien con quien has tenido una relación emocional (un familiar, un amante, un amigo… ¡o incluso un enemigo!).

1. Cuando hablas al camello es como si se lo dijeses a esa persona o personas con las que al momento has estado manteniendo una relación más intensa. Fíjate en el sentido de las palabras que has elegido: ¿son de desesperación? ¿de reproche? ¿de esperanza? ¿de consuelo? ¿tal vez de otra cosa? Es así cómo ves la “vida” que has tenido o sigues teniendo con esa persona o personas.

2. El oasis simboliza la solución de los problemas momentáneos. La persona que allí te encuentras es alguien quien en algún momento (o en muchos momentos) te ha servido de apoyo.

3. El final de la ruta refleja tu estado de ánimo al emprender tu nueva “vida” y debes analizarlo del mismo modo que como se explica en el punto número 1.

4. Por último, la persona que se lleva el camello simboliza la vida que esa persona “seguirá llevando”, pero ya sin proximidad a ti… y cada cual irá por su lado. Este último punto seguro que te sugiere muchas cosas en función de tu respuesta. 


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En el siguiente post conoceremos qué es lo que respondió María y podrás comparar tu autoanálisis con el suyo. Seguro que te encuentras con más de una sorpresa.


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El Test del Desierto

Difficile estr tristi fingere mente iocum.

("Es difícil fingir alegría con el corazón triste".
Tíbulo, 3, 6, 34.  Traducción de Neus Galí en la obra Aurea Dicta, prologada por el profesor Tierno Galván).


Este post es el séptimo de una serie prevista de 15 entregas (tres por semana) que trata acerca del proceso de una joven de 24 años en su empeño por ser feliz. El morfopsicólogo Àlex Martínez Miralpeix y el consultor de comunicación Jose Hermida acompañarán a María a lo largo de la experiencia. Los nombres y lugares se han adaptado a la narración para preservar la intimidad del personaje real.

RESUMEN DE LO PUBLICADO:

Entrega 1.  "ME VA MAL CON LOS CHICOS"(pulsar AQUÍ para ir al primer capítulo).  
Entrega 2.  "¡QUIERO SEDUCIR A QUIEN YO QUIERA" (pulsar AQUÍ  para ir al segundo capítulo). 
Entrega 3.  "LO QUE DICE TU ROSTRO Y LO QUE TÚ CREES QUE DICE" (pulsar AQUÍ  para ir al tercer capítulo).
Entrega 4.  "USO, ABUSO Y DESUSO DE LAS EMOCIONES" (pulsar AQUÍ  para ir al cuarto capítulo).
Entrega 5.  "COLABORACIÓN, CONFRONTACIÓN, INDIFERENCIA" (pulsar AQUÍ  para ir al quinto capítulo).
Entrega 6.  "LO QUE DICES DESEAR Y LO QUE REALMENTE DESEAS" (pulsar AQUÍ  para ir al sexto capítulo).

 
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En el post anterior ("Lo que dices desear y lo que realmente deseas")  habíamos presentado un concepto clave del comportamiento humano denominado metapreferencia. Las metapreferencias resultan muy amenazadoras a la hora de relacionarnos con los demás dentro de un contexto emocional y se encuentran vinculadas con la pérdida del sentido de la realidad (el "soñar despiertos") lo que hace que nuestras palabras y actos no sean congruentes con nuestros verdaderos propósitos, de tal suerte que hacemos y decimos  cosas... ¡pero los resultados que obtenemos de los hechos y dichos ni por asomo se corresponden con aquello que hubiésemos deseado que tuviese lugar!

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A principios de la década de los años noventa del siglo pasado, dos profesores de las universidades japonesas de Rissho y Waseda desarrollaron una técnica sumamente divertida que permite investigar, en la mayoría de los casos, cuál es nuestra visión del entorno. En realidad, esa técnica es antiquísima y se encuentra relacionada con la práctica de la narración de cuentos e historias alrededor del fuego que nuestros antepasados llevaban a cabo, pero los profesores Tadahiko Nagao e Isamu Saito le dieron un enfoque muy original que vas a conocer dentro de un momento (si quieres saber más sobre el tema tienes un librito en español que se titula precisamente Kokología, y cuyo autor es "Julia Coto) -es un pseudónimo- del que puedes obtener más información aquí: http://libros.fnac.es/a215888/Julia-Coto-Kokologia).

Una explicación más antes de empezar: "kokoro" (transcripción: 心 se lee "cocóra" y significa mente, sentimiento, corazón o pensamiento, en función de la intención literaria en la construcción de la frase. Se creó un programa de TV que tuvo mucho éxito en Japón. Esperamos que te guste.
  En este post te planteamos el primer test que le habíamos pasado a María. En posts sucesivos verás la interpretación del test, que podrás aplicarte sin ayuda de nadie. Después podrás ver qué es lo que respondió María y en las tres siguientes pruebas te plantearemos un tercer test, la contestación  de María y las claves para que tú puedas interpretar el significado del tuyo.


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PRIMER TEST  心




ATRAVESANDO EL DESIERTO

Imagínate que te encuentras a lomos de un camello, con un atavío típicamente beduíno. Hace un calor infernal y avanzas a lo largo de la inmensidad del desierto del Sáhara sin más compañía que la del fiel animal que te sirve de medio de transporte. Pasan las horas y los días y las noches, y el viaje parece interminable.
1. Un viaje así resulta agotador, desde luego. Si el camello pudiese comprender tus palabras, ¿qué le dirías? Anota tu respuesta esta pregunta, así como a las tres siguientes, porque las necesitarás para interpretar los resultados de tus respuestas.

 2. El agua empieza a escasear y ya te empiezas a plantear lo peor, cuando descubres que estás llegando a un oasis, con sus palmeras y su fuentecilla. ¡No es un espejismo, sino algo real! Lo que sucede es que hay alguien que ha llegado antes que tú. ¿De quién se trata? (ojo: tiene que ser una persona a la que conozcas en la vida real). 

3. Tras tu merecido descanso en el oasis reemprendes el camino. Cae la tarde y ves unas luces en el horizonte. Tampoco es un espejismo, sino la población a la que realmente querías llegar. ¿Cómo te sientes ahora en que la travesía ha llegado a su fin? 

4. Bueno, ahora te tienes que separar del camello y dejarlo en su “garaje”. Pero nada más has desmontado, aparece otra persona que sin dirigirte la palabra y moviéndose de forma algo brusca, se monta en el camello y se va. ¿Quién es esa persona? (también tiene que ser alguien conocido por ti). 

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Nos vemos en el siguiente post... ¡suponiendo que hayas sobrevivido a la infernal travesía!

domingo, 21 de abril de 2013

Lo que dices desear y lo que realmente deseas

Non enim omnis error stultitia dicenda est.

("No todo error debe calificarse de necedad".
 Cicerón, De Divinatione, 2, 43, 90.  Traducción de Neus Galí).


Este post es el sexto de una serie prevista de 15 entregas (tres por semana) que trata acerca del proceso de una joven de 24 años en su empeño por ser feliz. El morfopsicólogo Àlex Martínez Miralpeix y el consultor de comunicación Jose Hermida acompañarán a María a lo largo de la experiencia. Los nombres y lugares se han adaptado a la narración para preservar la intimidad del personaje real.

RESUMEN DE LO PUBLICADO:

Entrega 1.  "ME VA MAL CON LOS CHICOS"(pulsar AQUÍ para ir al primer capítulo).  
Entrega 2.  "¡QUIERO SEDUCIR A QUIEN YO QUIERA" (pulsar AQUÍ  para ir al segundo capítulo). 
Entrega 3.  "LO QUE DICE TU ROSTRO Y LO QUE TÚ CREES QUE DICE" (pulsar AQUÍ  para ir al tercer capítulo).
Entrega 4.  "USO, ABUSO Y DESUSO DE LAS EMOCIONES" (pulsar AQUÍ  para ir al cuarto capítulo).
Entrega 5.  "COLABORACIÓN, CONFRONTACIÓN, INDIFERENCIA" (pulsar AQUÍ  para ir al quinto capítulo).
 
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Cuando digo "me gustas" ¿realmente estoy diciendo "me gustas" o más bien digo:"me gustaría que me gustases"?

Cuando pienso "no sé si me gustas", ¿estoy creyendo lo que pienso o en realidad estoy pensando "¡no tengo otra oportunidad a mano de entablar una relación con alguien que verdaderamente pudiese gustarme!".

A menudo sentimos la tendencia a dar por ciertas nuestras convicciones más allá de toda verificación. Es como un impulso irresistible a la hora de presentarse ante los demás como personas que sabemos lo que hacemos, lo que decimos y lo que queremos... aunque nos sintamos inseguros acerca de lo que hacemos y lo que hacemos realmente coincide con lo que decimos y si lo que decimos es aquello que ciertamente queremos decir.

¿Se trata de hipocresía? No exactamente.

La hipocresía tiene alguna forma de utilidad en la vida social. Pero cuando usamos la hipocresía con nosotros mismos sólo nos hacemos daño.  Ejemplo: "¡Me alegro de verte de nuevo!" es una expresión que está bien y no comporta ningún compromiso. A eso se le llama, muy acertadamente, "inteligencia social", y es muy importante en nuestra vida cotidiana (por cierto: posiblemente su origen provenga de nuestros antepasados más remotos, cuando se dieron la mano para demostrar que no ocultaban una piedra dentro de ella a fin de partinos el cráneo. Hoy a eso lo llamamos "buena educación"). Sin embargo, cuando deseo ser el novio/a de A, pero A está por encima de nuestras posibilidades y nos decimos a nosotros mismos que "A no nos gusta" nos mentimos sin pudor alguno, y con ello, estamos fabricando nuestra propia tortura. No solamente eso: dificultamos hasta extremos inconcebibles toda oportunidad de entablar contacto con alguien que realmente pueda hacernos felices.

¿Vamos viendo ya de qué va la cosa?

A las dos opciones las denominados Preferencia y Metapreferencia:

PREFERENCIA: lo que realmente deseamos.
METAPREFERENCIA: lo que simulamos desear.
 Si no tenemos el coraje (no es una cuestión de inteligencia) de distinguir entre lo uno y lo otro, viviremos entre sombras.

Y sufriremos.

Y aquí fue donde empezó de verdad María a pasarlo mal. Se le propuso que aplicase su atención para distinguir en todo momento la diferencia entre uno y otro concepto... pero lo que hizo fue usar su energía personal para tergiversar la interpretación del concepto.
 
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Esa es una de las partes menos agradables de la inteligencia. María era inteligente, sin lugar a dudas, pero utilizaba esa inteligencia para tergiversar los mensajes que trataba de transmitir, así como los que recibía. Al mismo tiempo, sus emociones contaminaban la estructura de esos mensajes, confundiendo (o incluso atemorizando) a sus interlocutores.

Creaba distancias.
 
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¡Qué retorcidos somos los seres humanos! ¿A que sí? 

Pero no olvidemos las palabras de Freud: 
"Nuestra verdadera fuerza consiste en conocer en qué somos débiles".
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La  pregunta ahora era la siguiente: ¿tendría María el valor suficiente para descubrir en qué era débil?


 Para ello le propusimos la realización de dos tests.

Por cierto, esos tests los puedes hacer tú también, porque ya sabemos de antemano el significado de tus respuestas. ¿No te lo crees? Pues espera a la siguiente entrega y verás.

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miércoles, 17 de abril de 2013

Colaboración, confrontación, indiferencia.

Non paranda nobis solum, sed fruenda etiam sapientia est.

("No basta con alcanzar la sabiduría, también hay que servirse de ella".
 Cicerón, De Finibus, 1, 1, 3.  Traducción de Neus Galí).


Este post es el quinto de una serie prevista de 15 entregas (tres por semana) que trata acerca del proceso de una joven de 24 años en su empeño por ser feliz. El morfopsicólogo Àlex Martínez Miralpeix y el consultor de comunicación Jose Hermida acompañarán a María a lo largo de la experiencia. Los nombres y lugares se han adaptado a la narración para preservar la intimidad del personaje real.

RESUMEN DE LO PUBLICADO:

Entrega 1.  "ME VA MAL CON LOS CHICOS"(pulsar AQUÍ para ir al primer capítulo).  
Entrega 2.  "¡QUIERO SEDUCIR A QUIEN YO QUIERA" (pulsar AQUÍ  para ir al segundo capítulo). 
Entrega 3.  "LO QUE DICE TU ROSTRO Y LO QUE TÚ CREES QUE DICE" (pulsar AQUÍ  para ir al tercer capítulo).
Entrega 4.  "USO, ABUSO Y DESUSO DE LAS EMOCIONES" (pulsar AQUÍ  para ir al cuarto capítulo).
 
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Pedro Calderón de la Barca publicó en 1655 El gran teatro del mundo. Calderón se anticipaba con su obra en tres siglos a las técnicas actuales de la denominada proyección de la imagen personal o marketing personal. La idea central de Calderón consistía en que la vida humana es como un teatro donde cada persona representa un determinado papel. La novedad de la morfocomunicación que aplicamos en Morfocom va más allá: la efectividad de un papel ante el público depende del escenario en el que lo sitúes. Para ello necesitas dos herramientas: una, el saber quién eres, y dos, ver lo que realmente tiene lugar a tu alrededor.

Da igual si la actriz o el actor se saben de memoria el texto del libreto: si no son conscientes del entorno en el que la palabras, gestos o acciones tienen lugar... no sólo el público no se emocionará, sino que, en el mejor de los casos, se levantará de sus butacas y se largará del teatro, sino que en el peor... le prenderá fuego al local. Es decir, pasará de ti.

En el post anterior (Uso, abuso y desuso de las emocionesi) habíamos anticipado algo en este sentido, pero ahora, lo que queremos compartir con todos vosotros es la importancia de saber qué es lo que realmente está teniendo lugar a tu alrededor.

Recordaréis que en ese post Mario había defendido no sólo la dignidad de su sexo, sino que se había compadecido del comportamiento de la persona que le había ofendido en público; más aún, lo había defendido delante de quienes, supuestamente en broma (o más bien debido a su falta de sensibilidad) se habían burlado, en una reprobable actitud temeraria, de su orientación sexual. Es decir, Mario se había comportado de acuerdo con un escenario de colaboración con quienes, en el marco de ese teatro, lo había ofendido, tanto a él como al otro, escenario que se denomina amistad. Debido a la ingenuidad de los espectadores de la escena, estos habían transformado el escenario de colaboracion en uno de confrontación inicial. Cuando Mario rechaza el menosprecio del que es víctima (que no hubiese tenido lugar, evidentemente, si los espectadores hubiesen mostrado una mayor agudeza), se ve afectado emocionalmente, y como tal, actúa... ¡y ése es precisamente el momento en el que María da rienda suelta a su violencia verbal! 
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Tras ese descontrol de los mensajes por parte de María, ésta entra una frenética montaña rusa emocional que, en efecto, termina por fulminar toda esperanza de felicidad.

Hay un viejo dicho que asegura el que si no sabes hacia dónde vas, terminarás por llegar a un sitio que posiblemente no te guste.

En morfocomunicacion decimos: "Si no sabes dónde estás, no llegarás a ningún sitio".

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 Precisamente por eso nos propusimos entrenar a María para que supiese en todo momento dónde se encontraba. Y la tarea no resultó nada fácil.

A partir de la próxima entrega empezaremos a saber por qué.

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lunes, 15 de abril de 2013

Uso, abuso y desuso de las emociones

Ipsa felicitas, nisi temperatur, premit.

("La felicidad, si no se modera, se destruye a sí misma".
 Séneca, Epístolas 74, 18.  Traducción de Neus Galí).


Este post es el cuartode una serie prevista de 15 entregas (tres por semana) que trata acerca del proceso de una joven de 24 años en su empeño por ser feliz. El morfopsicólogo Àlex Martínez Miralpeix y el consultor de comunicación Jose Hermida acompañarán a María a lo largo de la experiencia. Los nombres y lugares se han adaptado a la narración para preservar la intimidad del personaje real.

RESUMEN DE LO PUBLICADO:

Entrega 1.  "ME VA MAL CON LOS CHICOS"(pulsar AQUÍ para ir al primer capítulo).  
Entrega 2.  "¡QUIERO SEDUCIR A QUIEN YO QUIERA" (pulsar AQUÍ  para ir al segundo capítulo). 
Entrega 3.  "LO QUE DICE TU ROSTRO Y LO QUE TÚ CREES QUE DICE" (pulsar AQUÍ  para ir al tercer capítulo).
 
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La felicidad, como el éxito, resultan conceptos difíciles de compartir, entre otras razones, porque para cada persona se ven vinculados con emociones que difieren mucho entre sí. Sin embargo, con la tristeza y el fracaso la cosa cambia: la soledad o el desengaño se pueden transmitir con suma facilidad. La maravillosa emoción de volar en parapente y aterrizar en lo alto del Montblanc equivale al éxtasis para un deportista, pero para otras personas puede significar ni más ni menos que una experiencia terrorífica. Resulta sorprendente cómo la gente deja de prestar oídos cuando nuestro primer mensaje sugiere el contexto "tengo un problema; cuando eso sucede,  el cerebro de la otra persona elabora el borrador de un mensaje del tipo:

- ¿Un problema? ¿A quién le interesa tu problema? ¡Yo sí que tengo problemas!
 
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En el primer mensaje que nos había enviado a Morfocom, María nos contaba que parecía sentirse atraída hacia un muchacho al que llamaremos Mario, con respecto al cual decía sentirse atraída. A tal efecto narraba un episodio que había tenido lugar en una reunión juvenil entre Mario y otro chico. A grandes rasgos, lo que había sucedido era que el otro chico había invadido el área personal de Mario con un intento de tocamiento y besuqueo, que fue rechazado con calma y elegancia por parte del acosado, sin perder la compostura en ningún momento. A partir de esas circunstancia se creó una situación confusa: María menciona que le habían llegado rumores acerca de la orientación sexual de Mario y aporta un no poco significativo detalle: los presentes insinúan esa circunstancia y Mario se lo reprocha, según la narración de María, mostrando entereza y autocontrol.

A partir de ahí, el lenguaje de María revienta en efracciones verbales que expresan sus propias emociones con locuciones tales como "darle una hostia por hablarme así", "tengo tu tamaño y tu fuerza y te doy una hostia", o bien poniendo de manifiesto su opinión acerca del interlocutor pretendidamente amado de forma directísima: "te has comportado como un gilipollas", para terminar reprochando al objeto de su deseo que "su sentido del humor es un poco soez". 

Sin duda alguna, podemos preguntarnos cómo sería posible seducir a nadie en medio de semejante ceremonia de la confusión. Era evidente que María necesitaba poner en orden sus pensamientos y sus sentimientos, o de lo contrario se quedaría anclada en el recurso a los estallidos primarios cuando no fuese capaz de identificar con mayor precisión la verdadera naturaleza de los actos de los demás, sin lo cual, jamás podría comprender los suyo propios. Necesitaba algún referente teórico que le facilitase el acceso a la comprensión de los escenarios en los que su vida se desenvolvía.
 
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 En el terreno de la comunicación humana, las emociones cumplen más funciones que las de manifestarse a sí mismas: 

- Sirven para encuadrar la intención del interlocutor (colaboración, confrontación o indiferencia).
- Sirven para identificar nuestra propia intención (colaboración, confrontación o indiferencia).
- Sirven para precisar el método que vamos a seguir para conseguir nuestros objetivos a corto y largo plazo (colaboración, confrontación o indiferencia).

Las tres utilidades anteriores, ciertamente beneficiosas, se ven desvanecidas tanto cuando se da rienda suelta a las propias emociones como cuando se las somete a un férreo control. La única respuesta es: EQUILIBRIO.

Por eso es por lo que precisamente el siguiente post se titulará Colaboración, Confrontación, Indiferencia... aunque perfectamente podría titularse: ¿Se puede saber qué demonios estoy haciendo sin darme cuenta de que lo hago?

Pero este título alternativo nos quedaba demasiado largo.
 
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